Sonido y audición
 

Un sonido puede ser descrito por su nivel de sonido y por su frecuencia:

 

El sonido pasa por el aire en ondas presurizadas que se han puesto en movimiento y que se dispersan como en el agua. La misión del sistema auditivo es recoger estas ondas sonoras y traducirlas en señales que el cerebro pueda entender.

El nivel del sonido se mide en decibelios (dB). El nivel de sonido indica la actividad de las oscilaciones de las moléculas. El nivel de habla normal es de aprox 60dB, mientras que el sonido de un camión llega hasta aprox 80 dB.

Intensidad del sonido
 
La frecuencia mide el número de oscilaciones de las moléculas del aire por segundo.

La frecuencia se mide en Hertz (Hz). Un diapasón que vibra en el tono de concierto tiene una frequencia de 440Hz.

La mayoría de los sonidos cotidianos no son tonos puros, sino que se emiten en varias frecuencias. El habla se emite en muchas frecuencias. Las frecuencias más importantes para la percepción del habla se encuentran entre 200 y 6000Hz.

El oído humano puede percibir frecuencias desde 20 a 20.000 Hz.

El sistema auditivo funciona constantemente, incluso cuando dormimos. La audición no es un sentido que se pueda "apagar", y trabaje a varios niveles.

La misión del sistema auditivo es transformar las ondas sonoras en impulsos nerviosos que el cerebro pueda interpretar, y que, de este modo, se convierten en lo que nosotros entendemos por sonido.

La frecuencia del sonido determina qué células ciliadas se activan. Esto hace que nos sea posible distinguir entre distintos sonidos. Si a causa de la edad, enfermedad u otros factores influyentes, estas células ciliadas han sido dañadas, tendremos problemas para oír y distinguir sonidos.

La posicion fisica de los oídos en la cabeza tiene una función importante que permite poder localizar la fuente de un sonido.

 
Fuente: Widex Audífonos